domingo, 9 de marzo de 2008

En el boliche

8 de Marzo 2008

6:30 pm

Me encuentro jugando boliche con un amigo, entre spares, pinos sueltos y una que otra chuza.
No hay mucha gente jugando, pero si hay personas en el area de snacks.


Un grupo de 4 chavas estaban ansiosas por la llegada de alguien, tenian entre 14 y 15 años, no paraban de ver el reloj del celular. Transcurrieron 20 minutos, ellas desesperadas; una chica que de vista mas grande que las demas se fue del lugar.

Hasta que llego un chavo como de 17 años.. las chavas que ahora sumaban 3 no podian dejar de verlo, lo primero que sacaron de la bolsa fue una camara, tres fotos cada 5 min. eran pocas. Sin decir agua va, fueron por los zapatos para jugar.
Empezaron a jugar boliche, no paraban de tomar fotos, la chica de la camara aprovechaba el momento y se tomaba la foto del recuerdo con el chico, las demas esperando el turno y viendo que estaba la camara corrian al lado del chavo para salir en pic. . Este niño tenia toda la cara de pingo, sabia que las chicas morian por el.

Las niñas aventaban las bolas a pesar de que eran de 12 libras, no les importaba el peso, solo aventarla lo mas rapido posible para sentarse junto a el.

Llego la chava que se habia ido anteriormente, la diferencia no solo era la edad, tambien la belleza, era mas bonita, ella no lo miraba como lo miraban las demas chicas, el chico abrazo efusivamente a la chava que llego y las tres chicas restantes, solo miraban y aseguro que pensaban, " como quisiera que me abrazara asi ".


Era su novia la ultima chica? no creo... mas bien llegue a pensar que era pariente, porque si no las chavas no se comportarian de esa forma, tan ilusionadas de verlo, impacientes de que llegara su turno para tirar la bola y deshacerse de ella lo mas pronto posible.

Transcurrio el tiempo, se acabo la linea, las chicas desfilaban hacia la salida, entregaron los zapatos, pagaron y se perdieron en el horizonte de sus sueños, donde el principe azul esta a su lado.

sábado, 1 de marzo de 2008

1 de Marzo 2008






















13:15 pm

Me encuentro en un centro comercial al poniente de la ciudad, el de las tres letras que todo potosino quiere deletrear bien en ingles.

Mi tarea, comprar viveres, lo primero que pienso al entrar a un centro comercial es si me encontrare a alguien conocido, no se si sea para tener un poco mas de interaccion social a la acostumbrada o sea por pensar en algo.. creo que es lo primero, ya que en estos ultimos meses ( sin mala onda) mi vida social esta un poco baja, siempre lo mismo, pero eso es otra cosa...

Mucha gente en el centro comercial, muchas historias.
La primera persona que veo es un chica con la esperanza de ser totalmente rubia; cabello amarillo, pupilentes azules, blusa ombliguera. Rayos, truenos y relampagos, no puede ser mas natural??.
Voy caminando al area de verduras, una señora de edad avanzada pero a simple vista ocultando su edad en unos tremendos lentes obscuros, quiza el botox perdio su efecto, esta señora me impide el paso, ya que puso en medio su carrito y claro, se enoja al pedirle amablemente que lo mueva, parece que fuera la dueña del supermercado.

Recorriendo los pasillos observo que como un grupo de carroñeros, familias, jovenes y demas van devorando las muestras de comida que les ofrecen en cada esquina, esa sera la comida del dia de estas personas.

Me llama la atencion una familia joven, los padres de no mas de 35 años y sus dos hijos una niña y un niño, la madre regañando a la niña porque solo quiere dulces. El padre sin ninguna preocupacion en el rostro, quiza esta esperando a que llegue la tarde para ir al partido de futbol y compensar la semana de trabajo.

Pasando por el pasillo de juguetes, miro a un pequeño con aquella ilusion de tener entre sus manos aquella figura de accion, la observa minusiosamente, con demasiado detalle, imaginandose que aventuras en el futuro combatira ese heroe de plastico. El papa mira al niño, esta feliz de que el este feliz, pero eso solo durara unos segundos, el padre por ahora no podra comprarle el juguete.

Llego a las cajas, una señora de edad avanzada llena las bolsas de plastico de los viveres que he comprado. Con mas ganas de salir adelante que de fuerzas acaba, me pregunta que si me ayuda con el carrito, a lo que contesto que no, el tiempo perdido en llevar el carrito al auto bien puede aprovecharlo en llenar bolsas y ganarse su propina. Mi imaginacion me lle va a muchas preguntas, ¿ tendra hijos todavia que mantener? ¿vivira sola y sus hijos se olvidaron de ella? ¿sus hijos seran malos con ella? . Muchas preguntas, pero creo que solo una respuesta: las personas de la tercera edad tienen el derecho de trabajar y ser tratados com cualquier otro individuo sin que nosotros perdamos el respeto hacia ellos.


5:20 pm

En algun lugar del oriente de la ciudad acompaño a un amigo en unos asuntos financieros. Nos encontramos en una avenida muy transitada, observo que en su mayoria son chavos y chavas de entre 16 y 25 años, todos con actitudes de aqui yo soy el mejor.

Me han cntado historias de esta avenida, que es muy peligrosa, que asaltan a plena luz del dia. Por el momento me mantendre con la mirada sin rumbo fijo, no vaya ser que la persona que observe para imaginarme su historia sea la incorrecta.